La cadena de desinformación mediática moderna es muy escurridiza. Un informe que alega algo nefasto aparece aquí y, en tan solo un día, llega a un importante periódico británico allá. Y en un entorno mediático que prioriza la velocidad por encima de todo, establecer los hechos de una acusación puede marcar la diferencia entre ser el primero y llegar tarde… pero con razón.
Tomemos, por ejemplo, una noticia reciente que ha sido recogida por la prensa británica sobre el robo de dos lémures de un parque de safari en Bangladesh. Todo comenzó el 8 de septiembre cuando el medio Ajker Patrika publicó una noticia afirmando que dos lémures de cola anillada robados del Parque Safari de Gazipur habían sido encontrados en la India, en el santuario de vida silvestre de Vantara.
Antes de entrar en detalles, cualquier lector atento de la noticia de Ajker Patrika habría señalado que















