Un acuerdo alcanzado por el Parlamento Europeo para reformar el Reglamento de Divulgación de Información Financiera Sostenible (RDFS) de la UE ha desatado una disputa políticamente delicada sobre si se debe excluir a sectores enteros de la inversión sostenible: a los combustibles fósiles se les ofrece una vía de transición condicional, mientras que el tabaco permanece fuera.
La revisión del Reglamento de Divulgación de Información Financiera Sostenible, más conocido como RDFS, se está convirtiendo en un campo de batalla político clave sobre los límites futuros de las finanzas sostenibles en la Unión Europea.
Aunque formalmente se centra en los requisitos de divulgación y la categorización de los productos financieros, la disputa ahora va mucho más allá. Está en juego una cuestión fundamental: ¿deberían excluirse sectores enteros de las finanzas sostenibles y de transición debido a la naturaleza de su negocio, o deberían juzgarse las empresas principalmente por su impacto real en la economía?















