Las sanciones dirigidas a los antiguos países postsoviéticos involucrados en el suministro de repuestos aeronáuticos han acaparado titulares en los medios de comunicación internacionales. Hoy, el gobierno de Kirguistán sentó un precedente importante al defender a sus bancos y empresas acusadas de apoyar la industria de defensa rusa.
Kirguistán ha solicitado un diálogo abierto y despolitizado con la Comisión Europea después de que la Unión Europea ampliara su último paquete de sanciones contra Rusia para incluir a empresas e instituciones financieras kirguisas.
En un comunicado emitido el martes, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Kirguistán expresó su preocupación por la medida e instó a mantener conversaciones transparentes tras la decisión de la UE de incluir en la lista negra a varios bancos y empresas de criptomonedas del país. Esta nación de Asia Central, con aproximadamente siete millones de habitantes y un estrecho aliado de Rusia, ha sido objeto de un mayor escrutinio recientemente como posible vía para eludir las sanciones occidentales.
Estas medidas forman parte de la 20.ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre las Reformas de la UE.















